El calcio es uno de los elementos principales en el cultivo de sandía, tanto antes, durante y después de colmena

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Nos encontramos en un momento de la campaña de primavera en el que un gran porcentaje de agricultores están preparando sus explotaciones para introducir colmena y realizar el cuajado.

Como bien se habló hace unos días, los primeros cuajados, habían sido moderadamente buenos, pero como sabemos aún queda mucho camino y hemos visto como en algunas explotaciones, no de forma general pero si en casos puntuales, como frutos con un tamaño considerable se comenzaban a rajar, eso es debido a los saltos térmicos de temperatura, en los que la piel del fruto pierde elasticidad y habría alguna forma de paliarlo pero es muy difícil ya que como hemos dicho es debido a los contrastes de frio y calor , pero como siempre es mejor prevenir que curar.

Como en todos los cultivos una de las mejores acciones para que el cultivo se desarrolle de forma óptima, un abonado equilibrado ayuda bastante, a parte de un sistema radicular potente, pero cuando nuestro cultivo esta nutrido de una forma óptima es más difícil encontrarnos con dificultades a la hora de su desarrollo, evidentemente cuando se acerca la hora del cuajado, elementos que no pueden faltar son boro y molibdeno, para así aumentar la calidad de nuestra flor , pero quizás, nos centramos demasiado en esos elementos y no le echamos cuentas a otros muy importantes a lo largo de todo el ciclo, como es el calcio , ya que cuando preparamos nuestro cultivo para colmena, distanciamos los riegos e incluso los anulamos y aumentamos considerablemente la conductividad para frenar el cultivo.

Si es cierto, que es necesario hacerlo, pero cuando lo hacemos limitamos la absorción de elementos por parte de nuestra planta, como puede ser el calcio y posteriormente pueden surgir problemas como el anteriormente comentado u otros como abortos y falta de engorde.

Cuando observamos estos problemas, normalmente comenzamos a aportar el elemento en formas de rápida asimilación , pero es tarde, por eso es determinante los aportes periódicos de este tipo de elementos a lo largo de todo el ciclo, ya que cuando vemos el problema e intentamos remediarlo nuestro cultivo tardara entorno una semana en coger los óptimos nutricionales, mientras tanto, estaría deficiente, alargando así también el problema, esto es antes del cuajado o durante , pero cuando terminamos o incluso cuando llegamos a la fase de maduración sigue siendo muy importante, ya que la sandía es un fruto que está engordando hasta el último día que está en la explotación por lo que el uso de este elemento, sigue siendo importante hasta ese día, porque va a mejorar la consistencia del fruto y va a favorecer al engorde, por no hablar de la ventajas que nos aportaría a la hora de manipularlo puesto que, nuestro fruto sería más resistente a pequeños golpes.

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