La agricultura regenerativa en los cultivos de almendro de Almería y Granada

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Julio C. Tello
Profesor emérito
Universidad de Almería

El secano mediterráneo en España supone el 87% del total de la superficie agrícola. Los cultivos en dichas zonas están limitados por la escasa e irregular pluviometría. A lo largo de la historia, los agricultores han aprendido a cultivar de tal manera que han mantenido el campo productivo. Un ejemplo lo brinda el cultivo del almendro en el interior de las provincias de Almería y Granada, que en febrero y marzo nos ofrece, gratuitamente, un paisaje singular conformado por los almendros florecidos.

Evidentemente, las técnicas agrícolas de los cultivos de invernadero no son aplicables al almendro. Los campos del interior han mantenido su fertilidad gracias a los manejos ideados por los agricultores a lo largo de los siglos: cubiertas vegetales, abonos verdes, combinación con el pastoreo, etc. Sin embargo, algunas de estas prácticas fueron sustituidas por abonos minerales, labranza intensa del suelo, entre otras modificaciones. La degradación de los suelos es evidente.

La prensa nacional empieza a presentar amplias informaciones que se acogen a titulares como “Agricultura innovadora que excava a fondo en las raíces de la tradición” o, “El sostenible modelo regenerativo propone eliminar la labranza, mantener la cubierta vegetal para generar suelos vivos y fertilizar la tierra con ganado”.

Esta tendencia, que sería deseable que no se transformase en una moda, ha sido contemplada en un proyecto de trabajo financiado por la Unión Europea y la Junta de Andalucía, y cuyos resultados se presentan en un librito cuya fotografía acompaña a esta nota y que recoge resultados obtenidos sobre: siembra de abonos verdes, establecimiento de cubiertas vegetales, aplicación de enmiendas orgánicas, integración en el suelo de restos de podas, integración de la ganadería, todo ello con el objeto de evitar la degradación del suelo y conseguir fincas más productivas, rentables y mitigadoras del cambio climático. Los resultados en los dos años de trabajo han sido positivos, especialmente por la colaboración de los agricultores que ha participado.

Entre los resultados cabría destacar la sorpresa proporcionada por la microbiología del suelo. Así, en los 72 suelos analizados (42 de almendro, 15 suelos de invernadero, 6 suelos con cereal, olivar, cítricos y 7 suelos de monte sin cultivo), prácticamente en el 100% se encontraron hongos micorrícicos y rizobios (bacterias nitrificantes del suelo) que desde hace años, se consideran indicadores de la calidad de los suelos.

El Grupo Operativo que fue responsable del proyecto, estuvo conformado por: ALVELAL (asociación de agricultores, ganaderos, empresarios, comerciantes, investigadores… que trabaja por la restauración económica, ambiental y social del Altiplano Estepario, en las provincias de Almería, Granada y Murcia), COMMOLAND (Fundación Holandesa- 4Returns from Landscape restoration), Grupo de investigación AGR-200 (Producción Vegetal en Sistemas de Cultivos Mediterráneos de la Universidad de Almería), ceiA3 (Campus de Excelencia Internacional en Agroalimentación), CRISARA (Empresa agrícola familiar dedicada al sector ecológico), Agro-Olivarera Ntrs Sra. De la Soledad-FRUSEAL (Cooperativa), ALMENDREHESA S.L (comercializadora de frutos secos, impulsada por AlVelAl y constituida por agricultores), LA SABINA MILENARIA S.C.A (Cooperativa).

 

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